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La fiesta de Europa que bailó Tarantella

By Entre Comillas
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por Francisco Javier Izquierdo Zamora

El once de junio del 2021 comenzaba la edición número sesenta de la Eurocopa; un torneo diferente en donde la UEFA optó por llevar la “fiesta” a todo el continente europeo. La contienda iba a ser llevada a cabo en once países diferentes, no en dos o uno, como se acostumbra. Los favoritos para llevarse esta justa eran Francia (el actual campeón del mundo), Alemania y Portugal (campeón de la Eurocopa pasada). De manera irónica, los tres se encontraban en el grupo H, el grupo de la muerte. De igual forma, se asomaban Inglaterra, Italia y España. Se trató de tres selecciones que no habían logrado sus objetivos en los últimos años, pero que los nuevos proyectos parecían amenazadores. Por ultimo, estaban los siempre queridos “caballos negros”. Estos caballos negros, son las selecciones que no son favoritas a ganar el titulo, pero que terminan haciendo un papel que rompe todas las expectativas. El mejor ejemplo en la historia de este torneo del viejo continente es la odisea de Grecia en 2004. Unos griegos que a pesar de las dificultades, lograron vencer a Portugal en la final con un uno a cero. Para este papel se asomaban selecciones como Suecia, Gales, Dinamarca y el subcampeón del mundo, Croacia. 

Sin embargo, la historia de cualquier torneo de fútbol siempre es muy diferente a cualquier pronóstico y esa es la magia del deporte más hermoso del mundo.  

El partido inaugural se llevó a cabo en el estadio Olímpico de Roma entre Italia y Turquía. Este fue un encuentro que Italia ganó con facilidad tres a cero. Con este encuentro Italia daba un golpe de autoridad. De manera muy silenciosa, los italianos mantenían una racha de victorias desde 2018 y más adelante rompería un récord histórico de treinta partidos sin conocer la derrota al ganarle a Gales. Italia pasaba a octavos de final sin perder ningún partido, ni conceder un gol. La Squadra Azzurra daba un primer aviso y de manera sorpresiva se convertía en uno de los principales favoritos para llevarse el campeonato. 

En el grupo B el favorito era la selección de Bélgica; una escuadra que en los últimos años ha dejado mucho que desear, por la gran calidad de jugadores que tiene y los pocos resultados que ha dado. Sin embargo, un suceso desafortunado dejó un mal sabor de boca de la primera jornada del grupo B y de casi toda la competencia.  El jugador de Dinamarca, Christian Ericksen, se acercaba a realizar un saque de banda, pero el medio ofensivo caía de manera agresiva al suelo y quedaba inconsciente. Christian estuvo muerto, sin embargo, las maniobras de los médicos lograron volverlo a la vida. Desgraciadamente se presenció lo que pudo ser los últimos minutos de su carrera como futbolista. Este suceso tan catastrófico recuerda a todo el fútbol profesional que los jugadores, antes de ser profesionales, son humanos. Dinamarca pasó como segundo de grupo. 

El grupo D fue dominado por la joven generación de ingleses ganando dos partidos y empatando uno. El lema “It’s coming home” de la mejor selección de Reino Unido tomaba fuerza y los británicos se emocionaban. “It´s coming home” hace referencia a que la Copa que se juega tendrá que regresar a su casa, Inglaterra, donde se inventó el fútbol. 

Los españoles en su grupo E buscaban hacer un buen papel en esta edición de la Eurocopa, pues comenzaban un proceso con una selección renovada de la mano de Luis Enrique. El entrenador  fue criticado por no llamar al jugador que fue capitán de la selección en estos últimos años: Segio Ramos. A pesar de esto, España logró pasar como segundo de grupo, por debajo de Suecia. 

En el grupo H se encontraban Portugal, Francia, Alemania y Hungría. Una selección húngara que a pesar de que no fue favorita, le dio dolores de cabeza a los alemanes y franceses, empatando con las dos selecciones, dejándolos contra las cuerdas. De este grupo pasaron Portugal, Alemania y Francia. 

Como se mencionó, el fútbol siempre da sorpresas  y los octavos de final no se quedaron atrás. Los tres equipos favoritos para llevarse la Copa quedaron eliminados. Portugal por Bélgica, uno a cero.  Francia y de manera sorprendente ante Suiza en penales. Alemania fue eliminada por Inglaterra 2 a 0. Los jóvenes ingleses rompieron una maldición de más de cuarenta años de no poder ganar a los teutones en una fase de eliminación directa. España e Italia pasaron a cuartos de final de manera tranquila, superando a Croacia y a Austria, respectivamente. Por último Dinamarca consiguió su ansiado pase ante Gales. 

Durante los cuartos de final, Inglaterra superó con cuatro goles a cero a Ucrania, quien en la ronda pasada había dejado fuera a Suecia. Italia ganaba un partido cerrado contra los belgas, los cuales volvían a decepcionar al mundo del fútbol. España avanzaba ganándole a Suiza en penales tres a uno. Por ultimo, el caballo negro de la competencia estaba más que claro: Dinamarca. Los daneses habían perdido a su mejor jugador de manera trágica en el primer partido y parece ser que este suceso les dio la inspiración necesaria para colocarse en semifinales en contra de la selección inglesa. Por el otro lado, se enfrentaban viejos conocidos: Italia contra España.  

Los daneses no lograron superar a Inglaterra. Sin embargo, fueron la sorpresa del torneo y se llevaron la admiración de aficionados y aficionadas de todo el mundo. Lo que hizo Dinamarca fue un gran ejemplo de resiliencia y de tolerancia a la frustración, pues aun sin su mejor jugador, hicieron uno de los mejores papeles de su historia.  

Italia eliminó a España en uno de los mejores partidos de la competición. Sin embargo, la escuadra española también dio un ejemplo de superación, pues la “Furia roja” fue la más criticada de toda la justa. A la selección española no se les veía pasando a la ronda de cuartos de final y esta llegó hasta semifinales. 

De manera irónica, los italianos terminaban lo que habían empezado. La final se llevó a cabo en Wembley, entre Inglaterra e Italia, partido que se alargó a los penales. Un encuentro cerrado en donde las dos selecciones buscaban romper diferentes maldiciones, las cuales les habían atormentado por un largo tiempo, a los británicos desde el siglo pasado. Inglaterra ganó un título internacional después de más de cincuenta años, mientras que Italia buscaba recuperar su grandeza histórica y acabar con su racha de 15 años sin ganar un título internacional. 

Desgraciadamente para los ingleses, la Copa no regresó a casa, sino fueron los italianos los que se hicieron con la competición. Los italianos quienes partido tras partido mostraban lo firmes que eran como equipo y lo comprometidos que estaban ganaron el partido. Se trata de una selección italiana que vuelve a poner en alto al país del mediterraneo que no contaba con una selección así desde su campeonato en el Mundial de Alemania 2006. 

Finalmente, los fanáticos y fanáticas merecían este torneo, debido a que el año pasado este fue cancelado por la crisis sanitaria causada por el Covid-19.  Una competencia inigualable que una vez que acaba, ya se espera el pelotazo inicial de la siguiente justa, que como cada cuatro años, seguramente vendrá llena de emociones. Esta Copa siempre muestra lo mejor y lo peor del fanatismo. En esta Eurocopa, se observaron pancartas de apoyo a Christian Eriksen en todos los estadios, pero que también tuvo percances raciales en donde los jugadores ingleses sufrieron ofensas por su raza y color de piel, debido al fallo de un penal en la final. 

Una vez más, el fútbol refleja la naturaleza de las personas Esta fue una Eurocopa más, llena de historias, sentimientos, emociones, gritos, quejas y sustos que contar en un futuro. 

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