Save Preloader image

0%

http://entrecomillasdigital.com/wp-content/uploads/2020/08/rishabh-sharma-R-js25Pv1LQ-unsplash-1.jpg

Diario Informativo

El medio digital juvenil
más importante e influyente del país.

(Otro) Golpe de Estado en Guinea

By Entre Comillas
2

por Estefanía González

Guinea-Conakry, llamado así para diferenciarlo de Guinea Ecuatorial y Guinea-Bisáu, pero oficialmente denominado como la República de Guinea, es un país del África Occidental, situado entre Guinea-Bissau y Sierra Leona, y con salida al Océano Atlántico. Pese a poseer una gran cantidad de recursos minerales e hidrológicos, es uno de los países más pobres del mundo. De acuerdo con el Índice del Desarrollo Humano, se encuentra en el puesto 174 de 189. Tan solo el 30% de la población sabe leer y escribir, aunque de forma muy rudimentaria. En un mundo cada vez más interconectado, el acceso a Internet es clave para el desarrollo, y aunque el uso del teléfono móvil está bastante extendido (87 de cada 100 guineanos lo usan), tan solo el 9’8% de la población (Guinea tiene un total de 13 millones de habitantes) tiene acceso a Internet, según datos ofrecidos por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España.

    El idioma oficial del país es el francés, aunque apenas el 20% lo usa debido a la inmensa variedad de lenguas y dialectos locales no oficiales (se estima que son alrededor de 20). No obstante, el legado colonial francés no se queda en el idioma. La independencia de Francia en 1958 conllevó la aparición de la dictadura militar de Senkou Touré hasta 1984, cuando Lansana Conté le reveló en el puesto, aunque esta vez, como presidente de la República de Guinea. 

    Tras la muerte de Conté en 2008, un grupo de militares dió el primer golpe de Estado del país. Disolvieron la Constitución y las instituciones republicanas, y el poder pasó a manos del Ejército, con Moussa Dadis Camara al frente del Gobierno. Sin embargo, un año después, M.D. Cámara sufrió un intento de golpe de Estado él mismo. Aunque el disparo no le mató, tuvo que huir. El poder pasó entonces a Sekouba Koraté, un militar fiel al país. Este convocó lo que serían las primeras elecciones libres y no fraudulentas de su historia. 

    Tras el recuento, Alpha Condé salió victorioso, convirtiéndose desde 2010 hasta la actualidad en el presidente de Guinea. Sin embargo, la inestabilidad continuó siendo una constante en el país, como demuestra el intento de golpe de Estado que ocurrió en 2011. El ataque contra la residencia del presidente no tuvo éxito gracias a la actuación de la guardia presidencial, y aunque la infraestructura fue gravemente dañada, nadie murió y muy pocos fueron heridos. 

    El domingo pasado, diez años desde el último ataque a la presidencia, ocurrió el más reciente de estos acontecimientos en el país. Al mediodía del 5 de septiembre, un grupo de militares pertenecientes a las fuerzas especiales del Ejército republicano asaltaron el palacio presidencial, deteniendo a Condé. Esta unidad de élite dirigida por el teniente coronel Mamady Doumbouya, declaró en un vídeo la abolición de la Constitución de manera parecida a lo ocurrido en 2008. Además, anunciaron la disolución inmediata del gobierno civil y de las instituciones republicanas, junto con el cierre de las fronteras nacionales. El militar declaró que ahora el poder está en manos del “Comité Nacional para la Reunificación y el Desarrollo” y que el Ejército republicano se ha visto en la necesidad de “asumir responsabilidades ante el pueblo de Guinea”. 

    Es importante recalcar que Condé, de 83 años, fue reelegido para un tercer mandato en 2020 tras una polémica revisión de la Constitución y denuncias de fraude. En un país donde la corrupción y el autoritarismo han sido los protagonistas durante décadas, el presidente y su gobierno han recibido muchas críticas por no ser capaces de aumentar el nivel de vida de los guineanos, pese a los ricos recursos con lo que cuentan. Las pandemias de ébola y COVID-19 también han sido factores claves para la inestabilidad del país. Como declaró M- Doumbouya, este golpe se debe a “la situación sociopolítica y económica del país, el mal funcionamiento de las instituciones republicanas, la instrumentalización de la justicia, el pisoteo a los derechos de los ciudadanos y la mala gestión financiera”.

    De acuerdo con la ley del país, los golpistas deberían formar un gobierno provisional, normalmente conformado tanto por civiles como militares, y después, ya que presuntamente el objetivo del golpe es ayudar a los ciudadanos, convocar elecciones libres (de las que supuestamente tendrían muchas probabilidades de salir ganadores). Sin embargo, la abolición de la Constitución deja un vacío legal absoluto, lo que deja todo el poder de decisión en manos del Ejército.

Acudir a las armas como medio para conseguir la paz es un instrumento muy peligroso, ya que la violencia suele llamar a más violencia. En un país con una historia tan peculiar como la que acabamos de describir, con un índice tan alto de la población viviendo en la pobreza, sin apenas saber leer y escribir, y sin acceso a ningún tipo de media, es más sencillo tergiversar hechos y cambiar sucesos. La manera en la que se cuenta lo que pasa, importa. Lo que va a pasar los próximos días en Guinea-Conakry (que no Guinea Ecuatorial ni Guinea-Bisáu), importa.

https://actualidad.rt.com/actualidad/402943-guinea-conakri-disparos

http://www.exteriores.gob.es/documents/fichaspais/guinea_ficha%20pais.pdf

https://www.france24.com/es/%C3%A1frica/20210905-guinea-golpe-estado-militares-conde

Add Comment