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Siria: ¿tú también la olvidaste?

By Entre Comillas
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por Flavia Poy Barrio

El pasado 15 de marzo se cumplieron en Siria 10 años del comienzo de las primeras manifestaciones de un pueblo valiente impulsado por su deseo de una democracia y alentado por la entonces reciente caída de Mubarak en Egipto y de Ben Ali en Túnez. El estallido de una Guerra Civil casi inmediata, la ha convertido en la más mortífera del mundo árabe, pero… ¿Qué pasa ahora?

Remontarnos mínimamente al origen del problema nos permite entender la historia contemporánea. Desde la independencia de Siria como colonia francesa, el surgimiento del sentimiento anticolonial sirio y la lucha por la democracia permitió que la ideología Baazista floreciera con el fin de cambiar el devenir de la nación siria y junto con el ansia de unión con otros países de lengua árabe (panarabismo) en connivencia con fuerzas y planteamientos socialistas. Sin embargo, el fracaso de esta unión se consolidó con el Golpe de Estado de Hafez al-Assad, familia que edificó el Estado sirio de hoy en día. El final de esta narrativa nos arrastra a la actualidad: una guerra interminable contra el terrorismo, un enfrentamiento entre el mundo islámico sunita y la minoría chií (que es la que tiene el poder) y, en pocas palabras, un país del que solo quedan destrozos y el 80 % de la población vive en la pobreza, asediada por la violencia y la muerte.

La realidad es que no hay tregua. Hay más de medio millón de muertos y desaparecidos, 6,7 millones de desplazados y 5,6 millones de personas que buscan refugio fuera del país. Es uno de los peores lugares del planeta para la infancia; más de 12 mil niños y niñas han muerto o han sido heridos y, según cifras oficiales, un mínimo de 5.700 fueron reclutados como combatientes convertidos en “niños soldados”. A esto le podemos sumar violaciones y matrimonios forzosos, junto con un enorme problema que afecta al pueblo kurdo, sumamente reprimido y donde entran en juego intereses que trataremos en otra ocasión. ¿De verdad a nadie más que a las élites políticas que velan por su propia conveniencia le va a interesar esta auténtica catástrofe?

Es evidente que los intereses geográficos juegan un rol clave detrás de todo esto. Por eso mismo, es crucial entender que Siria es una zona estratégica, disputada a lo largo de los siglos por diferentes imperios. De hecho, es independiente desde hace menos de 100 años y se gobierna a sí misma desde hace la mitad. Con respecto a este tema, la realidad es que Europa dividió la zona para controlarla y sus fronteras no fueron decididas, fueron impuestas. ¿Qué sociedades conocemos que no necesiten manejar su propio destino? Exacto. Ninguna. El fracaso de ser un país diseñado sin su población, es una de las variables que frustraron el desarrollo del país y que dieron motivos para generar opositores que se alimentan de la desesperación, que posicionan el Occidente como invasor y alimentaron el sentimiento suní de donde se arraigaron grupos mediáticos como es el caso de ISIS, en la búsqueda utópica de una identidad árabe común y ligado todavía a la mitología de antiguos imperios. 

De forma análoga, eso ha explicado los diferentes apoyos internacionales a Al Assad y lo que también debemos replantearnos en una guerra en la que no hay símbolos cercanos de reconstrucción y lo que agrava considerablemente la actualidad. Primeramente, los vínculos entre Moscú y Damasco no son nuevos. Ambos países mantuvieron una estrecha alianza en el transcurso de la Guerra Fría que se coronó con la firma del Tratado de Amistad y Cooperación Militar en 1980. Tras varias décadas de alejamiento, el estallido de la guerra siria creó las condiciones necesarias para el retorno de Rusia a una zona de importancia geoestratégica como Oriente Medio en la que la URSS tuvo una destacada presencia en el pasado. Además de la unión diplomática y económica, desde finales de 2015 intervino militarmente. Al apoyo diplomático y económico previo se sumó la intervención militar a partir del 30 de septiembre de 2015. En el mismo bando que apoya a Al-Assad están también Turquía e Irán.

La segunda cara de la moneda está compuesta por Estados Unidos, quien lidera la oposición junto con Israel y Arabia Saudita, y cuyo enemigo mortal también es Irán. La influencia trasciende al nivel de que el primer ataque ordenado por el recién presidente electo Joe Biden, consistió en un bombardeo en Siria contra las milicias pro iraníes. A este club se suma Europa, que ha impuesto sanciones ineficientes y que solo asfixian a una población ya exhausta, sin afectar a los jerarcas del régimen. 

¿Qué comparten en común todos estos agentes? Nuevamente, intereses de control y participación en los proyectos regionales planteados en la última década para transportar el petróleo y el gas del golfo Pérsico a Europa. Recordemos que Siria estaba entre los mares Mediterráneo, Negro, Caspio y el golfo Pérsico y que las importaciones de gas natural a Europa de esta zona han aumentado hasta en un 149%. En otras palabras, un conflicto por energía fósil. 

Si bien en Occidente fue muy sonado el conflicto, Siria tiene muchos otros temas pendientes, entre otros: 

  • Pérdida territorial: Un tercio de Siria está en ruinas y otro al margen de Damasco, pero El Asad aspira a seguir siete años más. Damasco ha recuperado más del 70% de su territorio y casi toda la Siria útil, con la excepción de tres enclaves ocupados por Turquía, así como del nordeste, con sus pozos de petróleo, que EE. UU. ocupa en beneficio de la guerrilla kurda.
  • Se puede retomar la evidencia de la no- cooperación internacional como es el caso de la Unión Europea. Con énfasis desde 2015, se comenzó a demostrar la incapacidad de garantizar un sistema de más de un millón de personas que sortearon el mar Egeo y cruzaron los Balcanes en imágenes que dieron la vuelta al mundo. Ningún país quería a los refugiados, mucho menos hubo solidaridad y los pactos que garanticen el cumplimiento de los derechos de las personas solicitantes de asilo siguen siendo débiles. 

A modo de conclusión, tenemos un país en el que hay nulas expectativas de reconstrucción, que está sumido en una pétrea dictadura y cuyas consecuencias han culminado con una crisis humanitaria inabarcable, con el racismo en un momento de auge y la xenofobia en Europa desde la intervención de grupos yihadistas que han retumbado en Occidente, y con la guerra indirecta entre las grandes potencias económico-militares del mundo. 

En Siria los seres humanos se han convertido en una mercancía que se lleva a los mercados de la explotación, reclutados como soldados a la fuerza, como mercenarios, trasladados forzosamente, expulsados y emigrados y alojados dentro y fuera de la región en campamentos inhumanos. Los pueblos exiliados están olvidados en los despachos de la ONU y las agresiones se perpetúan.  Thomas Jefferson, hace más de dos siglos, expresó que: “la experiencia ha demostrado que incluso bajo las mejores formas de gobierno, los encargados del poder, con el tiempo y por operaciones lentas, lo han pervertido en tiranía.” Y esto explica esta historia. 

Baños Joan, J. (2021, 15 de marzo).  Siria, diez años esperando turno, Guerra sin salida. Recuperado del Diario La Vanguardia: https://www.lavanguardia.com/internacional/20210315/6375266/siria-diez-anos-esperando-turno.html

El Espectador (2021, 18 de febrero). Tras siete años de la conflagración. Siria: de la guerra civil al conflicto internacional, Redacción Internacional. Recuperado de: https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/siria-de-la-guerra-civil-al-conflicto-internacional/

SOTO MARÍN, G. A. . (2020). ¿Por qué la guerra en Siria es una guerra interdicta?. Analecta política10(19), 94 – 116. Recuperado de:  https://doi.org/10.18566/apolit.v10n19.a05

Rodríguez Martínez, F. J. (2020). Siria: Historia, Baazismo y Guerra. Una aproximación a la problemática de la Siria actual. Recuperado de: https://idus.us.es/handle/11441/101516

Otamendi, S. (2021, 20 de marzo). Consecuencias de 10 años de guerra. Recuperado del Diario La Región: https://www.laregion.es/opinion/sergio-otamendi/consecuencias-10-anos-guerra/202103192234131014399.html

El Financiero (2021, 10 de marzo) La guerra en Siria ha matado o herido a 12,000 niños y niñas, revela Unicef. Recuperado de: https://www.elfinanciero.com.mx/mundo/la-guerra-en-siria-ha-matado-o-herido-a-12-000-ninos-y-ninas-revela-unicef

Álvarez-Ossorio Alvariño, I. (2018). El conflicto sirio y la distribución de hidrocarburos en Oriente Medio. Ediciones Complutense, URL: https://revistas.ucm.es/index.php/POSO/article/view/58323

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