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Tumbas sin nombre

By Entre Comillas
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por Estefanía González

En junio de este año, se encontraron 215 cadáveres de niños indígenas en el cementerio de un antiguo internado en Canadá, construido por el gobierno para integrar y enseñar a leer y escribir a los niños y niñas indígenas. La institución se encontraba cerca de la ciudad de Kamloops, en la provincia de la Columbia Británica, donde reside la comunidad aborigen Tk’emlups te Secwepemec. La jefa de esta tribu, Rosanne Casimir, comunicó a la prensa que “algunos apenas tenían tres años”, pero que se desconocía la causa y las fechas exactas de su muerte. Este antiguo internado fue inaugurado en 1890 por el Gobierno canadiense, pero gestionado por la Iglesia católica en su nombre. Llegó a tener hasta 500 alumnos en la década de 1950, hasta su cierre en 1978, y fue solo uno de los 139 colegios de esta índole creados en el país desde finales del siglo XIX. 

    Las escuelas residenciales canadienses fueron una serie de internados obligatorios para niños indígenas. El creador fue el Primer Ministro Canadiense de 1883, John A. Macdonald, cuyo plan era “extirpar el indio del niño”. Según el Ministro de Obras Públicas, lo mejor para poder “educar” a esos niños, era separarlos de sus familias. Con ese fin, los colegios, pese ahora encontrarse en territorios que han sido devueltos a sus propietarios originales, fueron construidos lejos de las reservas indias. Hasta 1920, sólo aquellas familias que lo deseaban (o que no podían costearse criar a sus hijos) enviaban a los niños a esas escuelas; en este punto ya se había dado noticia al gobierno que que los fondos destinados para la alimentación de los menores no era suficiente, según declaraciones de la comunidad mencionada anteriormente. Después de que la asistencia fuese declarada obligatoria, el gobierno delegó su funcionamiento a diversas iglesias cristianas, mayoritariamente católicas pero también protestantes en su variante anglicana. 

    Los métodos para “erradicar lo que de nativo tienen estos niños”, según supervivientes, los pocos que lograron escapar, e incluso niños que después se integraron a sociedades no-nativas, se trataban de abusos físicos y psicológicos del peor nivel: palizas, violaciones que resultaron en embarazos cuyos bebés eran arrojados a hornos para deshacerse de las pruebas… Muchas veces los niños y las niñas morían a causa de las consecuencias. Uno de los supervivientes de la escuela que mencionamos en el primer párrafo describe el centro como “un parque de juegos para un pederasta”. Dado que el trato humillante e inhumano de estas instituciones era cada vez más conocido, en 2008 el gobierno canadiense creó la Comisión para la Verdad y la Reconciliación, con el objetivo de investigar qué había sucedido en esas escuelas, muchas de ellas ya derruidas.

    Tras ocho años de investigar en archivos, reunirse con sobrevivientes y miembros de las principales comunidades nativas de Canadá (First Nations, Inuit y Métis), la Comisión anteriormente mencionada emitió un informe final en 2015. Este informe establecía que el gobierno canadiense había cometido un genocidio cultural contra sus comunidades indígenas. El Primer Ministro de entonces, el conservador Stephen Harper, pidió disculpas en nombre del gobierno. Lo mismo hizo el conocido Justin Trudeau, actual Primer Ministro, cuando subió al poder en 2018.También solicitó al Vaticano que se disculpara, pero no lo consiguió. En junio de 2021, tras el descubrimiento de los 215 cadáveres, el Papa Francico expresó su tristeza, pero no se disculpó.

El descubrimiento, producido gracias a la utilización de un georradar, pese a ser reciente, responde a denuncias por desapariciones y adopciones forzadas que las comunidades nativas de Canadá llevan un siglo denunciando, en las cuales las pruebas que tenían las tribus para demostrar esos abusos eran muy pocas. Los cadáveres de los niños eran enterrados en los colegios, muchas veces sin informar a la familia de la muerte de sus hijos. Eso provocaba que, cada vez que un niño o niña iba a un colegio, los padres no sabían si le volverían a ver. De acuerdo con las investigaciones más recientes, los niños no eran enterrados en fosas comunes, pero tampoco en cementerios como tal. Eran enterrados, sí, pero sus nombres no aparecían, tampoco las fechas de la muerte ni la causa. En la mayoría de los registros de las escuelas, el número de muertes es mucho menor que el número de cuerpos que se han encontrado, las defunciones bajo causas como la gripe amarilla o gripe común. Fueron los pocos cuerpos que se devolvieron a las reservas, con claras muestras de maltratos físicos, los que dispararon las alarmas. 

Esto provocó que, a partir de 1958, las escuelas fueran cerrando paulatinamente, siendo la última en 1996, hace tan solo veinticinco años. A raíz de las recomendaciones que la Comisión hizo en 2015 para reparar el dolor de las familias y las víctimas, se empezaron a investigar estos cementerios. Allí, encontraron pruebas de una tragedia que pocos esperaban y que muchos llevaban tiempo contando sin ser creídos. Tras encontrar los primeros cuerpos, el máximo encargado de la Comisión, Murray Sinclair, emitió un comunicado contando algunos durísimos testimonios de los supervivientes que entrevistaron para dar a conocer a la opinión pública no sólo de Canadá, sino del mundo entero, el genocidio cometido contra las comunidades indígenas del país. 

Este 23 de junio, el descubrimiento de otras 750 tumbas anónimas en el internado de Marieval cumplió con la aproximación de la cifra emitida por los sobrevivientes y la Comisión. De momento, se han encontrado 950 cuerpos en 2 de los 139 internados. ¿Se tratan estos colegios de casos aislados, o responden a una tendencia generalizada? Solo el tiempo dirá lo que hay debajo de las otras 137, pero recaen en todos nosotros, a los gobiernos y a los ciudadanos, así como a la prensa, la responsabilidad de investigar e informarse sobre estas situaciones para no volver a caer en ellas. No dejemos a las tumbas, además de sin nombre, sin voz.

son. (2017). Arriba España – 21-FEB-17 – 1a Parte [YouTube Video]. In YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=NMGzg9UhVLY&t=750s

‌“A pedophile playground”: Survivor details experiences attending Marieval Indian Residential School in Saskatchewan. (2018). Global News. https://globalnews.ca/video/7978660/a-pedophile-playground-survivor-details-experiences-attending-marieval-indian-residential-school-in-saskatchewan

Informe de la Comisión para la Verdad y la Reconciliación de Canadá. (2015, June 3). Informe de la Comisión para la Verdad y la Reconciliación de Canadá. RCI | Español. https://www.rcinet.ca/es/2015/06/03/informe-de-la-comision-para-la-verdad-y-la-reconciliacion-de-canada/

Pope Rejects Call for Apology to Canada’s Indigenous People (Published 2018). (2021). The New York Times. https://www.nytimes.com/2018/03/28/world/canada/pope-apology-canada-indigenous.html

Welcome to Indigenous Foundations. (2011). Arts.ubc.ca. https://indigenousfoundations.arts.ubc.ca/home/

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