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VIOLENCIA INVISIBLE

By Entre Comillas
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Presentado por Alejandro Ortiz-Tique

Miembro del semillero AGERE de la Universidad del Rosario de Colombia

Recientemente la humanidad ha enfrentado grandes problemáticas relacionadas a los efectos del cambio climático: huracanes que destruyen comunidades, incendios forestales que desplazan personas y animales, alteraciones de las temporadas climáticas en todo el mundo, extinción de especies marinas a un ritmo descontrolado, entre innumerables efectos más. Estas consecuencias, a pesar de tener un efecto directo en todas las personas, afecta de manera diferenciada a algunos sectores de la población. Por ejemplo, las mujeres indígenas que alrededor del mundo sufren en mayor medida dichos efectos, tal y como se explicará más adelante. Por lo cual, debemos aceptar que estas mujeres necesitan recibir urgentemente una protección y restablecimiento de derechos.

En semanas pasadas reafirmamos lo catastrófico que pueden ser los desastres naturales; los huracanes Eta e Iota devastaron a la isla colombiana de Providencia, asimismo generaron grandes afectaciones en Nicaragua, Guatemala y Honduras, mientras que las estimaciones de muertos ascienden a doscientos en la región centroamericana (Página12, 2020). En Colombia, el impacto del huracán Iota obligó a muchas familias a separarse de sus hijos (Forbes, 2020) para enviarlos a la Isla de San Andrés, mientras que en Providencia hacen todo lo posible para reconstruir sus casas desde los escombros. Entre tanto cumplen dicho objetivo, muchas personas sobrevivientes se encuentran en refugios temporales que no brindan las condiciones dignas que necesitan en estos momentos de crisis.

Por otro lado, a mediados de este año afrontamos los meses más calientes jamás registrados (Climate Change, 2020), lo cual generó que en Australia resultaran afectadas aproximadamente tres mil millones (WWF, s. f.) de vidas animales en virtud de los incendios forestales. Estados Unidos también sufrió una temporada de incendios muy destructiva en los estados de California, Oregon y Washington, por lo cual miles de personas tuvieron que buscar refugio en lugares alejados a sus hogares.

Estas situaciones nos ilustran que el cambio climático está afectando más que nunca a la humanidad y a los ecosistemas en los que habitamos nosotros y muchos otros seres vivos (Jackson, s. f.). Tal y como se mencionó al inicio de esta columna, a pesar de todos los evidentes problemas que enfrentamos, no debemos perder de vista a los grupos sociales que sufren en mayor medida las consecuencias negativas del cambio climático, como lo son las comunidades indígenas, y dentro de estas, las mujeres que tienen un mayor nivel de conexión con el planeta y el medio ambiente.

El Ecofeminismo y su importancia

Asimilar correctamente el problema que enfrentan las mujeres en el marco de los desastres naturales requiere que hablemos del Ecofeminismo. En esencia, este concepto popularizado por Françoise d’Eaubonne en 1974 dicta que la equidad de género debe prevalecer y eliminar las estructuras patriarcales que imponen dinámicas económicas o industriales, culturales, sociales y políticas que destruyen los procesos orgánicos y conexiones holísticas que todos los géneros tenemos con el medio ambiente (ScienceDirect, s. f.).

La filosofía del Ecofeminismo hace énfasis en que la naturaleza y la mujer son tratadas por la sociedad patriarcal (o centrada en el hombre) de la misma forma opresiva. Lo anterior tiene mucho sentido porque la explotación del planeta históricamente se ha cimentado e impulsado gracias a los hombres. Asimismo, es útil saber que la mayoría de CEOs de las empresas que están matando al planeta, son hombres (Are These 100 People Killing the Planet?, 2019). 

En Colombia existen más de 40 pueblos indígenas, las mujeres son protagonistas en la subsistencia y el desarrollo de estas comunidades, por lo cual ostentan funciones tan importantes como la organización comunitaria, el dirimir ciertos conflictos, promover los conocimientos ancestrales y la agricultura (Universidad del Rosario, s. f.). La existencia de los pueblos esquimales, las tribus africanas, los  aborígenes de la India, Australia y los nativos norteamericanos, también depende  en gran medida de la labor de las mujeres (Schmonsky, s. f.). 

Cuando las industrias ponen en riesgo a estas comunidades al contaminar el agua, esterilizar los suelos o dañar cualquier ecosistema (United Nations For Indigenous Peoples, s. f.) se daña primero a las mujeres, pues ellas tienen un vínculo mayor con los ciclos de la tierra y son ellas las que usualmente deben actuar antes que los hombres para proteger a sus pueblos. Por lo tanto, el ecofeminismo es importante para entender que las mujeres en estos contextos son las más afectadas por el cambio climático y los desastres naturales, además nos permite comprender que las formas de explotación económica atienden a estructuras tradicionalmente patriarcales y opresivas.

Un error común

Usualmente se asocia la violencia con una afectación o daño físico: En el caso de las mujeres, es recurrente escuchar debates que ponen en duda si los celos, la manipulación, el control de las finanzas, los ataques verbales y menosprecio de las mujeres puede constituir hechos violentos, pues según muchos, estas acciones no tienen un carácter tangible, por lo que no puede ser violencia. Lo anterior, a mi juicio, es un grave error que debemos corregir y desaprender. Afortunadamente, esta violencia invisibilizada se está empezando a ser reconocida en algunos países y también está siendo castigada, como es el caso de Colombia gracias a su Corte Constitucional.

En todo caso, debemos dar un paso adelante y entender que este tipo de violencia existe y es igual de aterradora para las mujeres indígenas. Esta violencia no consiste en el control de las finanzas o la manipulación, esa violencia invisibilizada implica la destrucción de sus recursos naturales, la deforestación de las selvas tropicales, la contaminación del agua y el suelo, la muerte de los animales. En pocas palabras, se trata de la destrucción del planeta.

Los gobiernos y empresas son los máximos responsables en esta crisis climática sin precedentes, fue la unión descarada de la política y los intereses económicos individualistas los que permitieron que este problema global creciera a un ritmo alarmante. Es necesario que haya una reorganización de las prioridades de los conglomerados más poderosos, hemos aguantado suficiente esta carrera por el dinero, ahora necesitamos una carrera por la naturaleza y los más desprotegidos.

¿Qué podemos hacer?

A lo largo de todo el año 2020 se han seguido utilizando las energías fósiles más allá de los niveles recomendados, e incluso la Organización de las Naciones Unidas ha reportado que en los últimos meses, el consumo y producción de carbón, petróleo y gas se ha acelerado (Carrington, 2020). Los daños climáticos son propulsados en gran parte por las industrias que utilizan combustibles fósiles, talan bosques tropicales y crían ganado, ya que se añaden enormes cantidades de gases de efecto invernadero que calientan nuestra atmósfera.  Asimismo la minería continúa contaminando y deforestando enormemente (European Union, 2016).

A pesar de lo anterior, no debemos subestimar los pequeños cambios locales que pueden tener incidencia global. Debemos actuar colectivamente para disminuir los daños a los ecosistemas sin depender exclusivamente de la voluntad de los gobiernos. Un paso importante es entender que nosotros somos el motor de consumidores que mueve a las máquinas de destrucción que dominan la economía mundial. Después de esta realización, debemos cambiar drásticamente nuestros hábitos de consumo por unos más sostenibles.

Es crítico reevaluar constantemente las estructuras sociales y políticas en las que vivimos, nuestras prioridades deben guiarse por la sostenibilidad y el respeto de los derechos de los más desprotegidos. En estos tiempos donde a la crisis climática se suma la pandemia del Covid-19 (Tiempo, 2020) y a una próxima recesión económica, debemos ser lo más críticos para entender que la conservación de la humanidad depende de nuestra cooperación con la naturaleza y que las mujeres en todo el mundo, no sólo en las comunidades indígenas, jugarán un rol decisivo para desmontar las estructuras opresivas y destructoras del planeta que los hombres hemos creado.

3 billion animals harmed by Australia’s fires. (s. f.). World Wildlife Fund. Recuperado 2 de diciembre de 2020, de https://www.worldwildlife.org/stories/3-billion-animals-harmed-by-australia-s-fires

European Union. (2016, noviembre 23). Causes of climate change . Climate Action – European Commission. https://ec.europa.eu/clima/change/causes_en

Are these 100 people killing the planet? (2019, mayo 6). Big Think. https://bigthink.com/strange-maps/climate-change

Climate Change | United Nations For Indigenous Peoples. (s. f.). Recuperado 2 de diciembre de 2020, de https://www.un.org/development/desa/indigenouspeoples/climate-change.html

Climate change: Record northern heat, fuels concerns over US wildfire destruction. (2020, septiembre 15). UN News. https://news.un.org/en/story/2020/09/1072412

Ecofeminism—An overview | ScienceDirect Topics. (s. f.). Recuperado 2 de diciembre de 2020, de https://www.sciencedirect.com/topics/social-sciences/ecofeminism

editor, D. C. E. (2020, diciembre 2). World is ‘doubling down’ on fossil fuels despite climate crisis – UN report. The Guardian. https://www.theguardian.com/environment/2020/dec/02/world-is-doubling-down-on-fossil-fuels-despite-climate-crisis-un-report

Espectador, E. (s. f.). ELESPECTADOR.COM . ELESPECTADOR.COM. Recuperado 2 de diciembre de 2020, de https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/comunidades-indigenas-vitales-para-el-futuro-de-la-amazonia/

Jackson, R. (s. f.). The Effects of Climate Change. Climate Change: Vital Signs of the Planet. Recuperado 2 de diciembre de 2020, de https://climate.nasa.gov/effects

Las mujeres indígenas de Colombia: Tejedoras de vida, de saberes y de paz—Universidad del Rosario. (s. f.). Recuperado 2 de diciembre de 2020, de https://www.urosario.edu.co/Revista-Nova-Et-Vetera/Vol-3-Ed29/Omnia/Las-mujeres-indigenas-de-Colombia-tejedoras-de-vi/

Página12. (2020, noviembre 23). Al menos 200 muertos por los huracanes en Centroamérica | Pérdidas millonarias en infraestructura productiva y social. PAGINA12. https://www.pagina12.com.ar/308377-al-menos-200-muertos-por-los-huracanes-en-centroamerica

Schmonsky, J. (s. f.). The Growing Importance of Ecofeminism. Voices for Biodiversity. Recuperado 2 de diciembre de 2020, de https://voicesforbiodiversity.org/articles/the-growing-importance-of-ecofeminism

Staff, F. (2020, noviembre 22). Damnificados de Iota en Colombia, entre el éxodo y las noches a la intemperie. Forbes Colombia. https://forbes.co/2020/11/22/actualidad/damnificados-de-iota-en-colombia-entre-el-exodo-y-las-noches-a-la-intemperie/

Tiempo, C. E. E. (2020, noviembre 24). Tras huracán, en Providencia la alerta es por contagios de covid-19. El Tiempo. https://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/coronavirus-hoy-aumentan-casos-de-covid-19-en-providencia-550770

(1) Comment

Alejandro Ortiz-Tique Tique diciembre 7, 2020at12:27 am
¡Muchas gracias por la invitación! Tienen un gran proyecto y he sido muy feliz escribiendo esta columna.

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