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La toma de las CNDH: El espacio público como instrumento de protesta

By Entre Comillas
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por Jimena Navarro Flores

La lucha feminista ha sido uno de los movimientos sociales que más debate han causado en México y el mundo este año, y estas últimas semanas nos demostraron una vez más que no sólo es un tema controversial e incómodo, sino que también es un movimiento muy poderoso que no se ha cansado de alzar la voz en defensa de los derechos humanos. El feminismo es uno de los movimientos más fuertes con el que contamos para resistir a las estructuras de poder y al sistema dominante. Nuestra mayor resistencia es hacernos escuchar (Poblet, 2019). Resistir, no desistir, es así como puedo describir los hechos de los que tanto se ha hablado y poco se sabe.

La comprensión de la realidad de estos hechos nos lleva a un análisis más profundo que el saber de qué se trata la protesta. También en dónde se protesta (espacio físico), quién protesta, qué representan las pintas, cuáles son los discursos de los involucradxs, porque justamente eso es lo que buscan, ser escuchadxs, que el mundo se entere de lo que está pasando en México.

El pasado jueves 3 de septiembre del 2020, la madre de Lya viajó de San Luis Potosí a CDMX para exigir justicia por su hija. En 2017, cuando Lya tenía apenas 5 años, fue abusada sexualmente en su colegio y lxs agresorxs siguen libres. La señora Marcela ha pedido justicia por su hija desde entonces y ni siquiera se le había dado seguimiento a su denuncia. Debido a la incompetencia de las autoridades, Marcela decidió amarrarse a una silla en la sala de juntas de Rosario Piedra, presidenta de la CNDH (Comisión Nacional de los Derechos Humanos) y publicó un video en sus redes sociales donde dice “Ya me cansé, mi niña es una niña que merece ser defendida por los derechos humanos. Pero no, todo un Estado ha pisoteado sus derechos y ha hecho con ella lo que quiere. Y no solo por ella, por todas las niñas y todos los que son víctimas ¡YA BASTA! “. Se ató doce horas a la silla y se le unieron 15 familiares de víctimas que tampoco han sido atendidos sus casos.

Así es como comenzó este hecho histórico en el que familiares de víctimas que no han tenido justicia y colectivos feministas organizados que lxs apoyaron tomaron la sede de Cuba 60 de la CNDH y la convirtieron en “OKUPA Casa de Refugio Ni Una Menos” para las 20 familias aproximadamente, desde niñxs hasta adultxs mayores que se encuentran ahí manifestándose.

Rosario Piedra, quien ha estado en el ojo público desde el año pasado y su dudosa elección para el cargo, mencionó a través de un comunicado que no son el enemigo a vencer, que la CNDH es su aliado. Sin embargo, no parece serlo ya que para ser principal entidad gubernamental que “promueve y protege” la dignidad humana ante las injusticias del país, no solamente no cumplen con su trabajo, sino que también entorpecen los procesos y el camino a la justicia; además de llamar a la ciudadanía a condenar el comportamiento de lxs manifestantes. Yesenia Zamudio, madre de María de Jesús Jaime Zamudio, víctima de feminicidio en el 2016, contestó “Rosario Piedra dice que somos terroristas pues que no nos provoque. Queremos la renuncia de la señora Rosario Piedra. Exigimos su renuncia inmediata. Si no, vamos a seguir tomando instalaciones de derechos humanos de todos los estados de México.” 

Y no se equivocó, ya que hasta el momento se han tomado las CNDH estatales en Morelia, Aguascalientes, Puebla y Veracruz. No obstante, esto no es todo lo que ha pasado. También se tomó la CNDH de Ecatepec (considerado el peor lugar para ser mujer en México), en donde hubo una fuerte represión la madrugada del viernes, habiendo una mujer embarazada y niñxs dentro de las instalaciones, policías se llevaron compañeras en vehículos no oficiales, sin dar ninguna información sobre su paradero a lxs familares. Se llevaron incluso a la mujer embarazada. Las compañeras estaban detenidas en el Centro de Justicia del municipio de  Atizapán de Zaragoza,  y al ser  liberadas, estaban violentadas física y sexualmente. El municipio dio un comunicado donde aseguró que ningún elemento municipal estuvo relacionado con los incidentes, declaración que se desmiente con los videos de los uniformados llegando al lugar. Además, han habido protestas feministas en 11 estados de la República y en la Ciudad de México.

Pero a todo esto, ¿cuál es la importancia de la apropiación de estos espacios como medio de protesta? 

Es aquí donde radica su singularidad: es la lucha por un espacio público como sujeto de la protesta (Navarro, 2016). Por medio de éstos, se puede coadyuvar a desarrollar la cultura, la política, la identidad, así como el interés social por lo público (Fonseca, 2014).

La conquista de lo público por parte del colectivo supone la confirmación de que el espacio público urbano es el primer y último refugio civil en periodos convulsos. El derecho a ocuparlo, discutirlo, transgredirlo, transformarlo y, en definitiva, considerarlo patrimonio común de un determinado colectivo es universal e independiente a cualquier régimen, realidad espacial o contexto urbano. Cuando el acceso a ese espacio público está acotado a un determinado colectivo se acaba convirtiendo en el blanco perfecto para la “apropiación simbólica” (Tejerina, 2005).

Massimo Modonesi, prologuista de Espacios y Repertorios de la Protesta (Tamayo, 2016), nos dice que el espacio no deja de ser un lugar material y objetivo mientras que la dinámica de la protesta se encarna necesariamente en sujetos y acciones colectivas. Es decir, nosotrxs hacemos nuestro el espacio, le damos simbolismos y lo construimos como parte de la historia colectiva, nos permite conocer la cultura pero también nos muestra las heridas que la ciudad lleva consigo. 

El espacio público es un campo de batalla, las calles, las plazas, los monumentos, pero también las instituciones son nuestra trinchera de lucha. Recordemos que nosotrxs somos parte del Estado y esas instituciones nos pertenecen y están para servirnos, y si no están cumpliendo con sus obligaciones estamos en nuestro derecho de exigirles un cambio, de mostrarles su falla en el proceso de adaptación y entendimiento de las necesidades sociales. Como acertadamente lo describe Tejerina, anuncia la crisis de un modelo que va agotando las posibilidades de adaptación a los procesos de transformación de una ciudadanía definida exclusivamente en torno a las categorías hombre, trabajo, nación, público. (Tejerina, 2005).

La presencia de los movimientos sociales en un espacio intersticial, de privacidad compartida, entre los deseos individuales y las instituciones públicas es cada vez más necesaria como motor de la innovación democrática (Tejerina, 2005).

Al Estado se le olvida que aquí estamos. Para ellos, lo que no se nombra no existe, pero las ciudadanas también existimos y resistimos y somos una expresión de las deficiencias de la nación en materia económica, de igualdad social, equidad de género, seguridad pública, entre otras.

Tamayo, S., 2016. Espacios Y Repertorios De La Protesta. [ebook] Ciudad de México: Universidad Autónoma Metropolitana. Available at: <http://www.redmovimientos.mx/2016/wp-content/uploads/2016/10/ESPACIOS_Y_REPERTORIOS_PDF.pdf> [Accessed 14 September 2020].

Poblet, N., 2019. Resistencia Es Feminismo. [online] PAGINA12. Available at: <https://www.pagina12.com.ar/182455-resistencia-es-feminismo> [Accessed 14 September 2020].

Tijerina, B., 2005. Movimientos sociales, espacio público y ciudadanía: Los caminos de la utopía. Revista Crítica de Ciências Sociais, [online] (n.o 72), pp.67-97. Available at: <http://rccs.revues.org/982> [Accessed 14 September 2020].

Navarro, J., 2016. l espacio público como soporte reivindicativo y las estrategias para reclamar el patrimonio colectivo: el caso de la plaza Taksim en Estambul. Revista PH, [online] (n.o 90), pp.198-201. Available at: <https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5720905> [Accessed 15 September 2020].

Fonseca, J., 2014. La importancia y la apropiación de los espacios públicos en las ciudades. Paakat: Revista de Tecnología y Sociedad, [online] (n.o 7). Available at: <http://www.udgvirtual.udg.mx/paakat/index.php/paakat/article/view/222/329> [Accessed 14 September 2020].

(1) Comment

Increible nota, creo que es momento de empezar a valorar la lucha y generar espacios de discernimiento y empezar a cuestionar las practicas machistas en el entorno que vivimos. Es muy grato ver lenguaje inclusivo en un una nota periodística y poder romper con los estigmas anacrónicos del lenguaje que la RAE (sin ser autoridad) trata de imponer.

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